Bienvenidos a nuestro universo

Guías

Edición especial Santomera

Bienvenidos a Windows to Infinity – Edición Especial Navidad en Santomera.

Lo que está a punto de ver no es un escaparate cualquiera: es una ventana al universo de Windows to Infinity. Una muestra producida por Expotour Itinerant, promotores de exposiciones itinerantes a gran escala.

Windows to Infinity es nuestro proyecto principal. Nació en 2021 como un sueño: imaginar lugares imposibles y convertirlos en obras reales, con luz, detalle y emoción.

Tras cuatro años de creación, el proyecto vive hoy una etapa de expansión: estamos desarrollando la serie de Visiones Monumentales, obras gigantes combinadas con vídeo, proyecciones y efectos especiales, que se presentarán al público a finales del próximo año. Este universo se completa con experiencias virtuales, salas 360°, photocalls interactivos y mucho más, que puede desplegarse en formatos de más de 5.000m² de exposición.

Para el municipio de Santomera, hemos creado una adaptación navideña: una selección de obras con guiños al belén tradicional, pensada para disfrutarse desde la calle a través de estas cristaleras.

Junto a cada obra encontrará un código QR. Al escanearlo podrá elegir un número y acceder a una audio guía especial para esta edición con audios, vídeos y contenidos.

Porque Windows to Infinity no se contempla… se vive.

El Esplendor de Nápoles

El Belén Napolitano, como indica su nombre, procede de Nápoles y se caracteriza por estar cargado de realismo y minuciosidad. Se trata de un conjunto que es, en sí mismo, toda una obra escultórica de costumbrismo.

A diferencia del Belén clásico, el napolitano es una auténtica exageración de escenografías que reta a la imaginación, con piezas y escenas que representan la vida popular y la vida nobiliaria, combinándolo con lo exótico.

Los belenes napolitanos se caracterizan, sobre todo, por tres aspectos.
Las figuras son articulables y están formadas por un armazón de alambre forrado con estopa. Su tamaño más habitual es de 38 centímetros de altura. Están vestidas para dar el aspecto final del burgués, cortesano, rey, soldado, turco, etc.

Están ambientados en la Nápoles de finales del siglo XVII, y no en la del siglo I. Carlos III, rey de España, Sicilia y Nápoles, fue el monarca que introdujo el Belén Napolitano en España.

Los personajes típicos del Belén Napolitano nacieron a imitación de los protagonistas de la vida cotidiana de Nápoles de aquella época. Las figuras las construyen artesanos de Nápoles siguiendo las antiguas tradiciones. La cabeza se moldea con terracota o cerámica, con ojos de cristal, y normalmente los pies y las manos son de madera, aunque algunas veces también pueden ser de terracota.

Los personajes religiosos, José, María y Jesús, además de los ángeles, son los únicos del Belén Napolitano en los que el color de los vestidos es invariable.

No pueden faltar nunca animales salvajes y exóticos como camellos, elefantes, caballos, jirafas, loros, tigres, etc.

Los accesorios en miniatura son importantísimos: tienen cabida una gran variedad de utensilios, productos alimenticios y objetos de cualquier tipo.

El artista interpreta y construye sus obras desde la imaginación y su propio punto de vista. En esta creación ha reproducido su visión de un pueblo napolitano, renunciando a la perspectiva para aprovechar los interiores de los edificios y convertirlos en pequeñas ventanas narrativas.

Los acabados de las construcciones son deliberadamente simples y poco recargados, porque aquí el protagonismo absoluto lo tienen las figuras, esencia del Belén napolitano. Siguiendo técnicas del siglo XVII, varios artesanos napolitanos han tardado un año en crear expresamente esta colección, respetando los parámetros y diseños marcados.

Los animales a gran escala, el mobiliario y los accesorios se han diseñado y fabricado mediante impresión 3D y después se han terminado a mano para darles vida con pintura, telas, joyas y pequeños complementos. Las edificaciones combinan materiales como madera, vidrio y poliuretano y en su interior se esconden escenas y detalles que nos transporta al Nápoles del siglo XVII.

A su derecha, en la parte inferior, encontrará una taberna, con la cocina al fondo y, en el piso superior, un prostíbulo regentado por mujeres que esperan a sus clientes. Siguiendo hacia el fondo, aparece una tienda de brujería con todo tipo de pócimas; arriba, en el balcón, Lucifer se burla desde las alturas.

Si se desplaza hacia la izquierda, verá una tienda de antigüedades y encima, una tienda de telas de lujo, donde un sastre confecciona vestidos exquisitos. Al fondo se abre una bodega con su tienda de vinos.

En la gran plaza central, el mundo cobra vida: mercaderes con todo tipo de productos, compradores y curiosos; los Reyes con su séquito real y animales exóticos; una gran carreta con mayordomos acompañando al conde y la condesa y una espectacular banda de músicos que abre paso hasta llegar al Nacimiento, bajo una construcción romana custodiada por ángeles.

Ecos de Tierra Firme

Esta obra fue la primera que empezó a dar forma a Expotour Itinerant y, más adelante, al universo que hoy conocemos como Windows to Infinity. La multitud de detalles de su construcción y de sus escenas nos invita a sumergirnos en cada rincón, descubriendo pequeñas historias a medida que avanzamos con la mirada.

A la derecha, puede observar la recreación de un establo que, pese a mantenerse en pie con dificultad, sigue habitado. En el balcón se aprecian conejos y palomas; más abajo, las vacas en su cercado; un gran estercolero, con los purines chorreando entre baches y piedras; y, por supuesto, las gallinas disfrutando del manjar. En esta zona se ha situado el Nacimiento: una de las escenas centrales de la obra.

A la izquierda, una casa con un espacio sombrío, sin ningún tipo de lujo, nos adentra en un hogar habitado por una pareja con un recién nacido, apenas iluminado por la luz de la chimenea, usada para cocinar y calentar el habitáculo. Al fondo, otro establo con sus ovejas. En la parte superior, un desván abierto donde se conservan alimentos como panochas y tomates.

Si se fija en un plano intermedio, verá una escena llena de humanidad: un niño que regresa del río guiando a sus patos y ocas como si fueran un pequeño rebaño. Los conduce de vuelta a casa, hacia uno de estos establos, en una imagen sencilla y preciosa de vida cotidiana.

Y, al fondo, bajo las montañas, aparece otra escena mítica: en lo alto, casi en la distancia, se distinguen los Tres Reyes Magos, deteniéndose para estudiar el camino por el que descenderán hasta el pueblo, para llegar finalmente a adorar al recién nacido. Así, la obra une dos momentos inolvidables: el Nacimiento, aquí en primer plano, y la llegada de los Reyes, allá a lo lejos, abriendo el relato hacia el horizonte.

Todo ello sucede dentro de un valle que se pierde entre montañas, como si el paisaje también estuviera contando la historia, paso a paso.

En esta visión, el artista presenta un Belén tradicional, construido con un lenguaje artesanal y un nivel de detalle minucioso.

Para su construcción se han usado técnicas artesanales, en las que destacan los acabados con escayola. Los árboles se han creado con ramas y musgo. El celaje, realizado en PVC para poder darle esta forma curva, ha sido pintado artísticamente con acrílicos y pigmentos, aportando profundidad y atmósfera a toda la escena.

Las casas, por su parte, están construidas con piezas de poliuretano y porexpán, cortadas una a una como si fueran pequeñas baldosas o ladrillos en miniatura. Después se añaden las juntas, imitando una construcción real. En el suelo, la textura irregular se trabaja con una combinación de piedrecitas, arenas y minerales, integrados con las mismas bases de poliuretano para lograr un relieve natural y creíble.

En conjunto, es una obra construida con un espíritu de artes antiguas y tradición belenista, llevadas a un nivel de detalle extremo: técnicas de siempre, reforzadas por materiales modernos, para que el resultado se sienta vivo y auténtico.

Los acabados de las construcciones son deliberadamente simples y poco recargados, porque aquí el protagonismo absoluto lo tienen las figuras, esencia del Belén napolitano. Siguiendo técnicas del siglo XVII, varios artesanos napolitanos han tardado un año en crear expresamente esta colección, respetando los parámetros y diseños marcados.

El Valle del Marqués

Esta maravillosa obra fue la segunda de las que se construyeron para esta exposición en 2020. En este diorama, el artista nos da su visión de un antiguo pueblo en un valle lleno de vida, en el que recrea a la perfección hasta el más mínimo detalle.

La perspectiva es excelente: crea una gran profundidad en un valle que se pierde en el infinito y, sin lugar a dudas, nos muestra el modo de vida de nuestros antepasados. A la derecha, en primer plano, podemos observar un molino de harina con infinidad de detalles en todos sus rincones.

En el centro, bajando desde el final del valle, discurre un riachuelo gélido, estrecho pero caudaloso. A la izquierda, una casa repleta de elementos nos permite imaginar cómo sería, en aquella época, un colmado.

En un segundo plano vemos la iglesia y otras construcciones, algunas medio en ruinas, donde los detalles son abundantes. Un puente que cruza el río y un cercado para animales nos transportan a antaño. Y al fondo, sobre la cima de una montaña, varios conjuntos de construcciones nos dejan entrever los pueblos vecinos.

Para esta edición especial de Navidad, la visión incorpora un conjunto de figuras esculpidas por el artista Josep Traité que atraviesan el puente en dirección al pueblo. Se trata de San José y la Virgen María en su camino en busca de posada, una escena integrada con delicadeza en el paisaje que aporta un matiz narrativo y simbólico plenamente acorde con estas fechas.

Esta es una imagen de Pueblos de Montaña. A lo largo de su vida, el artista ha recorrido muchos valles y pueblos de alta montaña, y aquí nos presenta una visión imaginaria que unifica varios recuerdos en un solo paisaje.

Para reconstruir esta escena, ha recurrido a las viejas artes para conseguir texturas y realismo. En el río, por ejemplo, se han empleado multitud de materiales para lograr ese aspecto glacial: poliuretano, silicona líquida, resinas, colas y pigmentos, hasta conseguir una corriente fría, viva y convincente.

Mención especial merece el celaje, pintado de forma artística con pinturas acrílicas y pigmentos, donde se dibujan suavemente nubes y montañas que se pierden al fondo entre la niebla, dando aún más profundidad a la escena.

La vegetación completa el conjunto con materiales naturales: ramas, hierba y musgo, que aportan riqueza, contraste y autenticidad a la visión.

Refugio en el Valle Eterno

El artista nos sitúa ante un valle de alta montaña que podría recordar tanto a los Pirineos como a los Alpes. Sorprende la profundidad que ha conseguido con tan solo 2,4 metros de fondo, jugando con la perspectiva y recreando, en la zona más cercana, unas montañas rojizas en la parte baja de la ladera.

A medida que nos adentramos con la mirada, aparece, en plano medio un río cristalino y gélido que desemboca en un pequeño lago, donde la vegetación se vuelve más presente. En torno al agua, se distinguen diferentes grupos de animales en busca de alimento. Y si se fija en el relieve, verá cómo el paisaje se exagera hacia el fondo: grandes paredes de roca, laderas que se cierran y, a lo lejos, el río que baja como una vena de luz guiándonos hacia el horizonte.

En un segundo plano, una pequeña construcción cobra vida como cabaña; podría ser, sin duda, el refugio de unos pastores. Y al fondo, el paisaje se vuelve más boscoso, con vacas pastando, hasta perderse en el infinito siguiendo el trazo de un riachuelo.

Esta obra es una invención del artista y una de sus preferidas: una visión espectacular, construido para detenerse y “habitarlo” con la mirada. La inspiración le llega de los recuerdos acumulados en sus numerosas estancias y excursiones en alta montaña.

Para esta edición especial de Navidad, además, hemos adaptado la escena incorporando un paso muy reconocible: la Anunciación a los Pastores. En primer plano, verá a los pastores llegando por la montaña cuando aparece el ángel, tradicionalmente representado como el mensajero que anuncia la buena nueva, para comunicarles el nacimiento del Niño Jesús e invitarles a ir a adorarlo. Esta pequeña intervención añade relato y emoción, y conecta el paisaje con la tradición navideña.

Si observa con calma, descubrirá la riqueza del trabajo artesanal: diferentes tipos de hierbas y texturas, toques verdes y matices en cada zona, una luz que realza la profundidad, pinos en primer plano y pequeños detalles de vida salvaje. Se distinguen animales como lobos, cabritas, e incluso un ave en vuelo, como un águila, que refuerza la sensación de altura y libertad.

Es una visión para recrearse un buen rato: cuanto más la mira, más secretos le devuelve.

Esta obra es una inventiva del artista y una de sus preferidas. La inspiración para su creación le viene de los muchos recuerdos acumulados por las numerosas estancias y excursiones en alta montaña.

Esta visión está construida, básicamente, con poliespán para crear todos los volúmenes principales. Con poliuretano expandido y escayolas se le han dado las texturas: sería lo que se llaman las artes antiguas, si no fuera por el toque de poliuretano.

Para crear el lago se ha colocado un espejo cubierto con resina cristalina y un toque de colorantes, que permite dar sensación de profundidad, además de crear reflejos reales. Las pinturas son acrílicas.

Los árboles están construidos con un tronco real atravesado por alambres a diferentes medidas, y se han forrado con virutas artificiales que imitan a la vegetación.

Gran Pirámide de Guiza

Esta obra pertenece a una serie inspirada en las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, dentro de nuestra colección Artísticos Legendarios, donde reinterpretamos los grandes mitos de la historia con una mirada artística y un punto de fantasía.

La pieza que está viendo representa la Pirámide de Guiza, símbolo eterno de Egipto y de su misterio. Y en esta edición especial de Navidad, la hemos adaptado con un guiño lleno de significado: la Huida a Egipto.

Según la tradición, un ángel avisó a San José en sueños: debía partir con la Virgen María y el Niño Jesús, porque el rey Herodes los buscaba. Así comenzó un viaje de protección y esperanza, un camino hacia Egipto para ponerse a salvo. En esta instalación, las figuras del belén aparecen al fondo para sugerir ese recorrido y aportar profundidad y perspectiva, como si la escena se alejara hacia el horizonte.

La Pirámide de Guiza, también conocida como pirámide de Keops, es, además de la mayor de las pirámides de Egipto, la más antigua de las siete maravillas del mundo antiguo y la única que todavía perdura. Fue ordenada construir por el faraón Keops de la cuarta dinastía del antiguo Egipto y terminada sobre el 2600 a.C. Situada en las afueras del Cairo y midiendo 146 metros de altura, ha sido el edificio más alto de la Tierra durante 3.800 años. Se estima que fue construida con 2,3 millones de bloques de piedra de más de 2 toneladas cada uno y que participaron 30.000 egipcios. A su lado se encuentra la Gran Esfinge, que fue tallada para proteger la necrópolis.

De las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, la Gran Pirámide de Guiza fue la primera que construyó el artista.

Las columnas se han realizado mediante tubos de cartón de diferentes diámetros para crear la perspectiva, y se han forrado con cartón ondulado; después, con cola blanca, se han endurecido para lograr mayor resistencia.

Las figuras y los jeroglíficos se han conseguido copiando unos originales, a partir de los cuales se han creado moldes de silicona para obtener, con pastas moldeables, estos grabados y formas.

Los efectos agrietados en techos y columnas se han logrado mediante pastas moldeables, cola blanca y mucho calor.

El resto de las técnicas utilizadas son las habituales del artista: poliestireno expandido, poliuretano, escayolas y arena, entre otras.

Vídeos

12 – Nuestro Universo

Descubre Expotour Itinerant

13 – Innovators in Action

Así creamos nuestras obras

14 – La Exposición

Así se vive nuestra exposición

15 – Opiniones

Cuando el arte toca al público

Catálogos

Cuentanos tu viaje

Tu mirada nos ayuda a seguir creando mundos que inspiren.

Puntuación seleccionada: 1
Consentimiento

Contacto